Rayo Vallecano logró una victoria crucial de 3-0 contra el Atlético de Madrid el 15 de febrero de 2026 en Butarque, un resultado que impulsa sus esperanzas de permanencia en la liga. El equipo franjirrojo, enfrentando a un Atlético revitalizado tras su victoria en la Copa, presentó cambios significativos en su once inicial para este decisivo encuentro en el sur de Madrid.

Las alineaciones revelaron novedades importantes para el Rayo Vallecano. El entrenador optó por Batalla en portería, con Espino, Mendy, Lejeune y Ratiu en defensa. El mediocampo estuvo formado por Fran Pérez, Valentín, Isi y Gumbau, mientras que Ilias y De Frutos lideraron el ataque. La inclusión de Fran Pérez y Gumbau en el once titular fue una de las apuestas clave del técnico.

Por su parte, el Atlético de Madrid, bajo la dirección de Diego "Cholo" Simeone, también presentó una formación con varias rotaciones. Jan Oblak defendió la portería, con Molina, Giménez, Lenglet y Ruggeri en la zaga. El centro del campo lo ocuparon Mendoza y Cardoso, con González, Baena y Almada en roles más ofensivos, y Alexander Sorloth como único punta. Solo Molina y Ruggeri mantuvieron su puesto respecto al último partido, mostrando la intención de Simeone de refrescar el equipo.

Este partido, disputado en el "exilio" de Butarque, era de vital importancia para el Rayo Vallecano, que buscaba desesperadamente una victoria para asegurar su permanencia en la máxima categoría. El Atlético de Madrid llegaba con la moral alta tras golear al Barcelona en la Copa, pero no pudo replicar ese rendimiento ante un Rayo determinado.

La estrategia del Rayo Vallecano, con los cambios en el once inicial, rindió frutos. La actuación de jugadores como Fran Pérez y Gumbau fue fundamental para desequilibrar el encuentro y asegurar los tres puntos. La victoria por 3-0 no solo fue un golpe anímico positivo, sino que también representó un paso gigante en la lucha del club por mantenerse en la élite del fútbol español.