Rayo Vallecano ha emitido un nuevo comunicado oficial denunciando el 'atropello' de tener que jugar su próximo partido de casa en Leganés. El club de La Liga considera que esta decisión, que perjudica a su afición y a la economía local de Vallecas, puede tener consecuencias deportivas 'catastróficas' para su lucha por la permanencia. Esta será la segunda vez esta temporada que el equipo se ve obligado a desplazar un partido como local al Estadio Butarque, un hecho que agrava su complicada situación deportiva actual.

El Rayo Vallecano ocupa el puesto 18 en la clasificación de La Liga, con solo un punto tras tres jornadas y una racha de resultados LDL. Con cuatro goles a favor y ocho en contra, el equipo necesita urgentemente sumar en casa, pero el próximo choque ante el Racing de Santander, décimo clasificado, no se disputará en su feudo. "Por un lado económico por tener que desplazar un partido como este al Estadio Ontime Butarque y por otro lado deportivo que puede llegar a ser de consecuencias catastróficas, ya que no jugar en el Estadio de Vallecas los partidos de casa aumenta la probabilidad de pérdida de puntos que a la larga pueden suponer el descenso de categoría", afirmó el club en su comunicado.

¿Por qué el partido no se juega en Vallecas?

El encuentro fue declarado de alto riesgo, lo que impide la venta o distribución de entradas en las taquillas del estadio el sábado del partido. Esta resolución, contra la cual el club critica a la Comunidad de Madrid por no haber recurrido, fuerza el cambio de sede. La gestión de entradas para el partido del 5 de septiembre ya está en marcha. Los abonados pueden recoger sus localidades en las taquillas del Estadio de Vallecas desde la tarde del martes. Para el público general, las entradas estarán disponibles a 45 euros el viernes y el sábado.

¿Cómo afecta esto a la campaña del Rayo?

Perder el factor campo en un momento tan delicado es un golpe duro. El equipo parte con ocho puntos de desventaja respecto al líder, el Barcelona, y necesita urgentemente enderezar su rumbo. La ausencia de su fortín, donde la presión de su afición suele ser un arma clave, complica aún más la tarea. Esta situación se suma a las bajas en el equipo, con el portero Augusto Batalla y el jugador Jozhua Vertrouwd actualmente lesionados, como se puede verificar en nuestra página de lesiones. La plantilla debe afrontar este reto con el ánimo por los suelos pero con la obligación de reaccionar.

¿Cuál es el siguiente paso para el club?

Más allá de la protesta formal, el Rayo Vallecano debe concentrarse en el partido inmediato. El equipo viajará a Leganés para medirse al Racing de Santander este sábado 5 de septiembre, un duelo vital en su calendario de partidos. Todo el entorno franjirrojo espera que esta movilización forzosa no lastime sus opciones de sumar los tres puntos. La directiva ha dejado clara su postura y ahora la pelota está en el terreno de juego, aunque este no sea el de Vallecas. El equipo jugará su próximo partido como local en el Estadio Butarque de Leganés el 5 de septiembre de 2026.