El partido de la jornada 8 de LaLiga EA Sports entre el Rayo Vallecano y el Athletic Club fue suspendido definitivamente este sábado tras solo 13 minutos de fútbol real. Una protesta organizada por la afición local, que lanzó miles de aviones de papel y bolas de plástico al campo del Estadio de Vallecas, forzó la decisión del árbitro José María Sánchez Martínez por motivos de seguridad.

La acción comenzó desde el pitido inicial. Los seguidores franjirrojos repartieron folletos con el mensaje 'Hoy es un día para protestar' y pequeños balones de colores. A los pocos minutos, una lluvia de aviones de papel cubrió el césped, acompañada de cánticos de '¡Presa, vete ya!'. El juego se detuvo por primera vez a los 13 minutos, y los jugadores Óscar Valentín e Isi Palazón se acercaron a hablar con los aficionados detrás de la portería mientras los recogepelotas limpiaban la zona bajo aplausos.

Una decisión inevitable

Tras una pausa de diez minutos, el árbitro ordenó la reanudación. Pero el lanzamiento de más objetos, incluidos balones multicolores, hizo imposible continuar. Sánchez Martínez convocó una reunión en el centro del campo con los capitanes, los entrenadores Beñat San José y Edin Terzic, el director de partido de LaLiga, asesores de seguridad y policía. San José actuó como traductor para Terzic durante la discusión. A pesar de los argumentos del jugador rayanista Álvaro García, la decisión fue irrevocable. El partido se dio por suspendido a los 49 minutos y 18 segundos del reloj oficial, con solo 24 minutos y 56 segundos de tiempo transcurrido real.

La Peña Rayo Vallecano, principal grupo de aficionados, calificó la protesta como "la consecuencia inevitable del agotamiento, la frustración y la rabia" tras "15 años de abandono de las instalaciones" y tachó de "dictatorial" la gestión de Presa. El capitán Óscar Valentín explicó la gravedad del momento. "Una situación insostenible ha llegado a su límite", dijo. "Esto ha ido a peor poco a poco durante demasiado tiempo sin que nadie hiciera nada para evitar que llegara tan lejos."

Consecuencias y contexto

El equipo de Beñat San José, que ocupa la decimotercera posición en LaLiga con 8 puntos tras siete jornadas, se enfrenta ahora a la incertidumbre. El delantero Sergio Camello, máximo goleador del equipo esta temporada con 7 tantos en 8 apariciones, ha hablado del significado del club más allá del fútbol. La suspensión del partido llega en un momento delicado, tras un arranque de liga irregular con 11 goles a favor y 16 en contra. Esta racha reciente incluye solo una victoria en los últimos cinco partidos, un reflejo de la inestabilidad que alimenta el malestar de la grada.

Los jugadores del Athletic, que aún no habían estrenado el marcador, mostraron deportividad al final. Iñaki Williams regaló su camiseta a un recogepelotas, mientras el portero Unai Simón firmó autógrafos y entregó sus guantes. El autobús del conjunto vasco partió del estadio a las 16:23 horas. Mientras tanto, el Rayo debe preparar su próximo compromiso, una visita al colindante Getafe el 19 de octubre, un duelo clave entre el decimotercero y el decimocuarto clasificado.

La crisis institucional tiene un antecedente administrativo claro. A finales de julio, el gobierno de Madrid suspendió el acuerdo que permite al Rayo usar el Estadio de Vallecas por una deuda anual de 81.784 euros. El entrenador Beñat San José fue conciso sobre el camino a seguir: "El Rayo se entrena mañana. Mañana no se va a jugar". El equipo reanudará los trabajos este lunes, con la sombra de una protesta histórica que ha paralizado el fútbol en Vallecas.

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