Rayo Vallecano ha acusado formalmente a la Comunidad de Madrid de retrasar deliberadamente la reapertura del Estadio de Vallecas. El club de La Liga hizo estas declaraciones este martes, afirmando que la actitud de la administración regional está causando un daño significativo en todos los niveles.
Según el informe de Mundo Deportivo, el Rayo sostiene que la Comunidad de Madrid no ha levantado la suspensión de la concesión del estadio a pesar de haber presentado informes de seguridad actualizados. El club alega que LaLiga emitió un informe de emergencia el 15 de agosto confirmando el cumplimiento total de la normativa. Esta situación afecta directamente al próximo partido en casa contra el Racing de Santander, programado para el 5 de septiembre, un encuentro que el equipo afronta en una delicada posición 18ª en la clasificación, con solo un punto de tres jornadas.
¿Por qué el Rayo no puede jugar en Vallecas?
La razón inmediata es la negativa de la Comunidad de Madrid a levantar la suspensión. El club afirma que solicitó el levantamiento después de presentar informes técnicos completos sobre seguridad, accesibilidad, limpieza y salubridad. Asegura que el Ministerio del Interior verificó los dispositivos de seguridad y accesibilidad para cada uno de los más de 25 partidos oficiales que el estadio albergó en la temporada 2025/2026 sin incidentes. El Rayo también menciona que otras autoridades como la RFEF y la UEFA habían autorizado partidos y verificado las medidas de seguridad.
La postura de la administración regional fue expresada por Mariano de Paco, quien declaró que el estadio de Vallecas "no se va a abrir" mientras una auditoría externa no verifique que "es seguro para las personas y que es salubre". El club, sin embargo, rechaza un informe de auditoría externa del 14 de julio de 2026, alegando que contenía errores y que la Comunidad de Madrid no lo creyó.
¿Qué estrategia denuncia el club?
El Rayo Vallecano ha denunciado que la voluntad de la Comunidad de Madrid es causarle perjuicios en todos los órdenes, "retrasando deliberadamente competir en el estadio de Vallecas". El comunicado oficial añade que esta "no actúa guiada por el principio de legalidad, sino al servicio de otros intereses".
Una parte central de la disputa gira en torno a una supuesta estrategia para hacer que el club asuma una renovación del estadio valorada en 60 millones de euros. El Rayo insiste en que esta responsabilidad correspondía a la Comunidad de Madrid. Además, el club critica que se le exigiera presentar documentación en un plazo de 10 días, hasta el 24 de julio, un plazo que calificó de materialmente imposible de cumplir. Si existían preocupaciones de seguridad desde una auditoría de diciembre de 2025, el club argumenta que la Comunidad debería haberlo comunicado antes y exigido acciones correctivas.
¿Cómo afecta esto a la temporada del Rayo?
La imposibilidad de jugar en Vallecas llega en un momento complicado de la campaña. El equipo ocupa el puesto 18 en La Liga, con un balance de cero victorias, un empate y dos derrotas en sus tres primeros partidos. Su forma reciente es LDL y tiene una diferencia de goles de -4, tras marcar cuatro y encajar ocho. Esto los sitúa a ocho puntos del líder, el Barcelona. La ausencia del estadio propio priva al equipo del factor campo en un partido clave contra el Racing de Santander, décimo clasificado.
La plantilla también lidia con bajas importantes. El portero Augusto Batalla y el jugador Jozhua Vertrouwd se encuentran actualmente fuera de combate, lo que complica aún más la planificación del técnico. Los aficionados pueden seguir el estado del equipo y las próximas citas en nuestra página de plantilla y el calendario de partidos.
¿Cuáles son los próximos pasos?
El conflicto parece lejos de resolverse. El Rayo Vallecano alega que la Comunidad de Madrid filtró información a la prensa sobre que la suspensión no se levantaría para el partido del 20 de agosto ante el Alavés ni para el del 5 de septiembre. El club sostiene que la administración regional sabía que la documentación requerida ya estaba en regla, ya que la licencia municipal seguía vigente. Con el partido ante el Racing a la vuelta de la esquina, la incertidumbre sobre el escenario es total. El equipo se prepara para ese encuentro del 5 de septiembre sin saber si podrá contar con su fortín.
